Se dice coloquialmente: "La culpa no es del ciego sino de quien le da el garrote".
El
refrán conecta directamente con la figura del ciego y su guía en la novela
picaresca “La vida de Lazarillo de Tormes”.
Aunque
la frase exacta no aparece escrita de esa forma en el libro del siglo XVI, su
lógica nace de la famosa y cruda relación entre sus protagonistas.
En
la novela de autor anónimo, publicada en 1554, el primer amo del pequeño Lázaro
es un ciego extremadamente astuto, avaro y violento.
El
refrán se alimenta de esta dinámica por tres razones clave:
El "ciego"
(El régimen putrefacto de Venezuela) que no es inocente: En el refrán, el ciego
representa a quien actúa sin ver las consecuencias. En la novela, el ciego es
el maestro que introduce a Lázaro en la mentira y la pura supervivencia a base
de golpes.
La metáfora del garrote: Alude
al bastón del ciego o al objeto con el que se causa daño. En el libro, los
personajes se atacan constantemente: el ciego llega a romperle los dientes a
Lázaro con un jarro de vino, y Lázaro se venga haciendo que el ciego salte con
fuerza contra un poste de piedra.
El garrote de la infraestructura
del terror:
El
Helicoide, Boleíta, etc.
Cuerpos
de represión: DGCIM, SEBIN, GNB, PNB, CICPC, etc.
Los
colectivos armados.
La
"Operación Tun Tun".
El garrote del hambre y el
control social:
Soberanía
alimentaria corporativizada (el carnet de la patria y las bolsas CLAP).
Economía
ilícita (Narcotráfico, robo del tesoro público, y el Arco Minero, entre un largo etcétera).
El garrote judicial e
institucional:
Tribunales
subordinados.
Uso
asimétrico de leyes antiterroristas.
Anulación
del Debido Proceso.
El
Tribunal Supremo de Justicia y la Fiscalía funcionan como el brazo ejecutor del
palacio de Miraflores. Los jueces firman sentencias y órdenes de captura
inconstitucionales.
El garrote digital y el cierre
del espacio cívico:
La
desinformación.
Censura
mediática: Bloqueos HTTP/DNS dinámicos. El régimen apaga señales de televisión,
bloquea portales de noticias web y persigue periodistas.
Ciberpersecución
y leyes restrictivas: Leyes mordaza contra las ONG limitan el financiamiento
internacional y criminalizan el registro legal de organizaciones sociales que
asisten a víctimas.
Todo
lo anterior deberá tener repercusiones y habrá justicia cuando la
responsabilidad histórica y penal recaiga sobre la estructura criminal de la
cúpula y su maquinaria sanguinaria.
Dar la herramienta del error:
El refrán culpa a quien le da el arma al incapacitado. En la historia, la
propia madre de Lázaro entrega al niño al ciego sabiendo lo desamparado que
quedaría, iniciando una cadena de abusos donde todos justifican sus trampas por
la miseria.
Por
esta emblemática historia de la literatura española, la palabra "lazarillo"
pasó a significar universalmente "guía de un ciego". De esa misma
cultura popular decantó el refrán para recordarnos que quien facilita el
peligro es el verdadero responsable del desastre.
El garrote venezolano
En
el caso de Venezuela no cabe duda que la culpa de la debacle es de los
venezolanos. Los venezolanos hicieron que el país se perdiera.
Le
dieron el garrote a “Plasta Eterna”, un golpista con ideas marxistoides que le
entregó la soberanía al “Sátrapa Cubano” en bandeja de plata y sin que este
moviera un dedo.
Los
venezolanos entronizaron a “Ñoña Batida”, un mequetrefe cucuteño inculto de
última calaña (narcotraficante, asesino, ladrón, etc.).
Ahora
le entregaron la soberanía al imperio yanqui. Venezuela está en manos de un sicópata
esquizoide genocida. Un loco de carretera que debería estar tras las rejas por
delincuente.
Se
concluye que, si bien la cúpula gobernante y su maquinaria represiva son los
ejecutores directos de la destrucción y deberán enfrentar la correspondiente
justicia penal e histórica, la lección cultural del refrán permanece como una
advertencia para el futuro: las sociedades son responsables de los monstruos
que crean.
Reconstruir
la nación implicará, necesariamente, aprender a no volver a darle jamás el garrote
del poder a delincuentes.
La
paradoja a resolver será: ¿A quién darle el garrote si los políticos y
militares son ladrones por definición?
Al
final, abolir la ignorancia poblacional generalizada deberá ser la principal tarea
a afrontar en el futuro, aunque para ello deban pasar cientos de generaciones.
¡Duélale
a quien le duela!

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