martes, 28 de octubre de 2025
lunes, 20 de octubre de 2025
Un vistazo a la historia de Venezuela
The one duty we owe to history is to rewrite it.
Oscar Wilde.
Mi visión de la historia de Venezuela es, en cierto grado, la de un enigma por dilucidar. En ella se entretejen mitos y propagandas que compiten con la realidad de los hechos a falta de pruebas documentales confiables. Ello sumado a la percepción de que algunos historiadores, influenciados por su sesgo ideológico, han propagado versiones tergiversadas para dar relevancia a una parcialidad determinada.
Se exponen aquí, lo más brevemente posible, ideas crudas, radicales y discutibles, comenzando desde la colonia, pasando por el proceso independentista, por el siglo XX, hasta nuestros días, y se ensaya una teoría acerca del futuro del país.
La desgracia de las tierras americanas comenzó desde la conquista y colonización opresora, que se transformó en un arrase genocida de los aborígenes basado en la superioridad armamentística. Uno de los legados de Colón, es haber integrado un hatajo de delincuentes convictos y confesos, podredumbre humanoide dedicada a explotar y esclavizar a los pobladores originarios. (Esa tara genética, transmitida vía el mestizaje, afecta a muchos de los venezolanos de nuestros días, observándose una sociedad distópica hecha realidad y con claros visos de entropía).
Las reglas impuestas por la corona comenzaron a incomodar a gente pensante y nacionalista lo cual desencadenó el proceso independentista liderado por Simón Bolívar, quien, por lo demás, murió solo, desengañado y traicionado en su sueño unionista grancolombiano. (A partir de su muerte, los presidentes con alto grado de excelencia en su capacidad estadista, en toda la historia republicana de Venezuela, se cuentan con los dedos de una mano y sobran dedos).
La independencia se logra con el agravante del surgimiento del caudillismo, símbolo de la barbarie fundamentado en el descontento por el reparto del poder. El saqueo se convirtió en el modus operandi de las huestes caudillistas-militaristas-politiqueras. (Los militares y los políticos, con honrosas y escasas excepciones, son ladrones por definición que incursionan en sus respectivas áreas con el objeto de obtener licencia de corso para realizar sus tropelías con impunidad).
Corrupción, abuso de poder y trampa han sido constantes históricas. Es pertinente recordar que en la elección de 1897, el presidente, en vista del amplio favoritismo del candidato opositor, realiza una trampa electoral para asegurar la victoria de su candidato. (El fraude electoral es un patrón recurrente en la historia venezolana).
El siglo XX se inicia bajo la égida de dictaduras atroces marcadas por represión política, violación de derechos humanos, y crisis económica y social. Aparece el petróleo y entra en acción otra podredumbre representada, esta vez, por el imperio yanqui avasallante estableciendo condiciones humillantes para el país. Tal situación marcó el advenimiento de la renta petrolera, el botín preciado de los corruptos, llámense políticos, militares y otros vividores de oficio, etc., que ha sido objeto de apropiación indebida y despilfarro permanentes. (El saqueo ha sido brutal en el ‘sucialismo’ del siglo XXI, amén del control social, político y de farsas electoreras).
Hacia mediados de siglo entra en escena el mal llamado ‘Padre de la Democracia’. Su hoja de vida como político no es la de un adalid democrático. Llega al poder mediante el golpe de estado de 1945 con la ‘Revolución de Octubre’, aliado con un militar de naturaleza criminal-golpista. (En Venezuela, la palabra ‘Revolución’ es usada como carnada propagandística. Algo similar al ‘sueño americano’).
El 26 de marzo de 1946, Arturo Uslar Pietri le dirige una carta pública desde el exilio en Nueva York; su contenido es fiel reflejo de la ruindad del personaje. La soberbia reacción fue ordenar cárcel, el 12 de mayo, al director de “El Heraldo” y al editor de “La Esfera” quienes osaron publicar la carta, y al doctor Alfredo Boulton, acusado de distribuirla. Un abyecto ataque a los derechos civiles y a la libertad de prensa.
El período de la “Junta Revolucionaria de Gobierno” fue comandado por el nefasto personaje, un gobierno de facto caracterizado por la inestabilidad política y múltiples vicios que provocaron hasta siete alzamientos. Luego de las elecciones de 1947 le entregó el poder a Gallegos, el primer presidente democráticamente electo en la historia de Venezuela; sin embargo, en muy corto tiempo se lleva a cabo una nueva conjura militar, el golpe de estado de noviembre de 1948. El sujeto fue expulsado por su ex-socio y una dictadura militar tomó las riendas del país en el decenio 1948-1958, dejando la impronta de otro escamoteo electoral en 1952. Para complemento, en 1967 ocasionó el cisma de su partido al revocar la victoria de Luis Beltrán Prieto Figueroa en las primarias para las elecciones presidenciales de 1968, lo cual trajo como consecuencia el triunfo de otro espécimen político.
Como producto de los errores y de los desmanes del período ‘puntofijista’, salta a la palestra un loco de carretera con un fallido golpe de estado y a quien los militares que lo sometieron (no se sabe si por error o adrede) le dieron tribuna pública.
De allí surge la pseudorevolución entreguista (le entregó la soberanía de la nación al sátrapa cubano), populista, farsante, hamponil, autoritaria, represora y corrupta, la actual desgracia que consume al país hasta sus cimientos.
Venezuela es tierra arrasada donde impera la destrucción como política de Estado. El principal legado de “Plasta Eterna” es el narcotráfico (dijo: “Venezuela limita con las FARC”), un narco-Estado-criminal-mafioso cuya cúpula tiene precio por sus cabezas. Otra política vigente es la del terror, lo que anula las protestas. Nadie quiere emular a los caídos, mayormente héroes juveniles con motivación patriótica. Mucho menos los políticos. Ninguno de ellos está presto a dar la vida por la Patria.
En relación a la elección de 2024, aparte del fraude, la unidad optó por un individuo que siendo embajador en Argentina condenó el ‘golpe de estado’ a su empleador en 2002. Para mí era claramente candidato de la dictadura; fue admitido durante una prórroga extemporánea otorgada por el CNE, después de haber vencido el lapso el 25 de marzo. Luego firmó un documento aduciendo ‘coacción’ –excusa para cubrir apariencias–, donde avalaba un triunfo inexistente antes de salir huyendo del país.
Por otra parte, se resalta que en Venezuela la precariedad de la educación ha sido una constante desde tiempos inmemoriales, resultando en un marcado atraso y en un subdesarrollo palpable. La ignorancia en gran parte de la colectividad, que votó por un golpista, ha significado la debacle actual, prueba inequívoca de la decadencia generalizada (el ‘venezolano’ de José Rafael Pocaterra) y se padece una de las peores pesadillas de la historia del país. Por si fuera poco, se sufre el síndrome del facilismo, de la viveza criolla y la anarquía reina en las calles. (Para colmo, la opción de un levantamiento que deponga la dictadura no se ve por ningún lado y la gente, habituada al despotismo, espera que alguien más le resuelva la papeleta).
Para concluir, en el futuro del país se plantean dos escenarios donde no se cuenta con la Corte Penal Internacional (dos genocidas tienen órdenes de arresto, pero no dispone de la capacidad para ejecutarlas): El destino de la Cuba castro-comunista (el castro-militarismo dicta la pauta en el país) o algún elemento relacionado con las fechorías del régimen como, por ejemplo, la designación como grupo terrorista del “Cártel de los Soles”, en conjunto con la declaración de culpabilidad de “El Pollo” Carvajal, aunado a un trámite de extracción de calidad fílmica como la “Operación Guacamaya”, émula de “ARGO”, de la cual nos quedó la frase: “Argo fuck yourself”.
A people that elect corrupt politicians, imposters, thieves and traitors are not victims ... but accomplices.
George Orwell.
Diosdado Cabello es el líder de una organización narcotraficante internacional conocida como el "Cartel de los Soles".
Leamsy Salazar.
Cumplía órdenes de «El Pollo» Carvajal y de Chávez.
Clíver Alcalá Cordones.
Dios salve mi Patria y la saque con bien de estas tristes horas.
Arturo Uslar Pietri.